Envio gratuito a partir de 35€ info@elementia.es
LA PIEL: CONOCE UN POCO MÁS SOBRE ELLA

LA PIEL: CONOCE UN POCO MÁS SOBRE ELLA

¿Sabias que la piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo?

Pues sí, es la piel, puede sorprender un poco saber que es un órgano, pues pareciera que solo es la capa exterior del cuerpo o donde tenemos el sentido del tacto. Sin embargo, la piel es vital para nuestro organismo y tiene unas funciones muy importantes. En este artículo queremos hablar sobre la piel, su estructura y principales funciones.

¿Para qué sirve la piel? Principales funciones

La principal función de la piel es recubrir y proteger nuestro organismo, impidiendo que determinados compuestos consigan alcanzar nuestros órganos internos. Nos protege de golpes, arañazos y de la temida radiación UV.

Otra función importante es la de regular la temperatura corporal que conseguimos gracias a la piel por medio del sudor. De esta forma para perder calor y que el cuerpo mantenga su temperatura optima (37°) el sudor es de vital importancia. El sudor se produce en las glándulas sudoríparas que tenemos distribuidas por toda nuestra piel.

La barrera contra agresiones microbiológicas posiblemente sea la función de la piel menos conocida. Desde que nacemos toda la superficie de nuestra piel está cubierta por bacterias y virus, es a lo que llamamos microbiota. ¿Suena peligroso verdad? En realidad, en su mayoría son inofensivos para nosotros. Pero esa minoría es la que puede causarnos problemas, y es ahí, donde entra en juego la protección de la piel para evitar que puedan entrar en nuestro cuerpo. La síntesis de la Vitamina D, tan necesaria para los huesos es otra de las funciones de la piel.

Hablemos de su estructura

La piel esta formada por 3 capas.

  1. Epidermis: capa más superficial
  2. Dermis: capa intermedia
  3. Hipodermis: capa más profunda

La epidermis.

Es la parte más externa y es la encargada de la protección ante bacterias y frente a la perdida de líquidos. La epidermis se asemeja a un muro, y los queratinocitos, las células que forman la epidermis, serían los ladrillos que lo forman.

Estos ladrillos se forman en la base de la epidermis y ascienden a la superficie, hasta que los eliminamos en el proceso natural de descamación. Entre los queratinocitos encontramos una argamasa de varios tipos de lípidos (grasa) que harían la función del cemento en un muro. A esta argamasa la llamamos lípidos intracelulares (colesterol, ceramidas y ácidos grasos)

La epidermis esta cubierta por el manto hidrolipídico, que es un fluido ácido formado por sudor y sebo, que actúa como barrera defensiva contra agresiones externas, contribuyendo a mantener la hidratación de la piel.

En Elementia Cosmetics tomamos muy en cuenta la importancia de mantener el manto hidrolipídico en
buenas condiciones
, pues el estado de este manto afecta directamente al estado de la
epidermis.

La dermis.

Es la capa intermedia, y además de ser la capa que le aporta mayor resistencia a la piel (es la capa de mayor grosor) su principal función es la de captar los alimentos para la capa superior, la epidermis.
En esta capa intermedia de la piel, es donde se encuentran los vasos sanguíneos, que traen los
nutrientes necesarios para las células de la epidermis.

También se encuentran las glándulas sudoríparas (fundamentales para regular la temperatura del cuerpo) y las glándulas sebáceas. Muy importante también la presencia de los folículos pilosos en la dermis, responsables del nacimiento del pelo.

La hipodermis.

La hipodermis o tejido subcutáneo, es la capa más profunda. Está constituida principalmente por células denominadas adipocitos, especializados en la producción y el almacenamiento de grasa. Son verdaderas reservas de energía.

Cuando las grasas aportadas por los alimentos son muy numerosas, se almacenan en los adipocitos aumentando su tamaño. Este fenómeno causa el aumento de peso. Otro aspecto importante de la hipodermis a destacar es ser la unión entre la piel y los músculos y tendones.

Las Mascarillas y su impacto en el Medio Ambiente

Las Mascarillas y su impacto en el Medio Ambiente

En casi todo el mundo el uso de mascarillas es obligatorio para combatir la propagación del coronavirus, pero no tenemos en cuenta un detalle. La mayoría de estas están terminando en las calles y en los mares. Según un estudio de Environmental Science & Technology, se están usando unos 129 mil millones de máscarillas desechables cada mes durante la pandemia.

Hoy en Elementia Cosmetics queremos hacer hincapié sobre el impacto que tienen las mascarillas en el medio ambiente, por eso hoy queremos hablar sobre cómo debemos de deshacernos de las que no vayamos a utilizar más. Y es que no somos concientes del daño que estos residuos ocasionan. Sigue leyendo para saber cómo debemos reducir el impacto o incluso evitarlo.

Sabemos que el uso de las mascarillas es obligatorio y que debemos de cumplir las normas con el objetivo de reducir al mínimo cualquier riesgo de contagio. Pero lo que está en nuestras manos es el hecho de cómo nosotros nos deshacemos de aquellas mascarillas que no podemos usar más.

Lo primero que tenemos que tener claro es que no debemos arrojarlas al suelo, si lo hacemos, al llover todas esas mascarillas o guantes que se encuentren en la calle acabarán en el mar, algo prejudicial para la vida marina.

¿En qué contenedor debemos de tirar las mascarillas?

En el momento en que no podemos usar más una mascarilla debemos de acudir al contenedor GRIS ( el de los restos). ¿Por qué? Si depositamos las mascarillas en cualquier otro contenedor puede poder en riesgo a los operarios.

Otras opciones más ecológicas;

Existen mascarillas reutilizables, de esta forma ayudarás a limitar los residuos. Ten cuidado y revisa antes que estén homologadas y con certificados correspondientes. La mayoría de estas mascarillas aguantan 25 lavados.

Beneficios del uso de mascarillas reutilizables

  • Las mascarillas quirúrgicas son escasas y los profesionales de la salud las necesitan para hacer frente a los casos más graves.
  • Están hechas de plástico de un solo uso, mientras que las reutilizbales no contienen plástico y eso ayuda a limitar la cantidad de mascarillas desechables y más cuando la gente no sabe cómo deshacerse de ellas.
  • Ayudan a ahorrar dinero.
  • No tenemos que preocuparnos por deshacernos de ellas o por la contaminación innecesaria.

Y tú ¿Cómo ayudas al medio ambiente?

Estamos seguros de que tú también contribuyes a detener el cambio climático. Por eso te proponemos a que compartas con nosotros tus pequeñas acciones. Si quieres saber sobre cómo ayudar al medio ambientes, lee nuestro artículo sobre el cambio climático.

Sube una foto en tu Instagram y utiliza estos hashtags #elementiaeco #planetfirst lo compartiremos en nuestras redes sociales.

Cambio climático. Actúa hoy, mañana es tarde.

Cambio climático. Actúa hoy, mañana es tarde.

Lo primero de todo queremos aclarar que el cambio climático y el calentamiento global no son sinónimos. El calentamiento global es la causa del cambio climático.

Todo el mundo sabe que el CO2 que emitimos sin descanso a la atmósfera, está produciendo un efecto invernadero que hace aumentar la temperatura del planeta. Y genera cambios cómo aumentos del nivel del mar, los glaciares se están derritiendo, las selvas se secan y la fauna y la flora luchan para sobrevivir. Pero quizás no sepas que estos cambios no son más que la punta del iceberg.

La realidad es mucho más aterradora de lo que pensamos. Quizás creamos que pasaran miles de años antes de que vivamos grandes desastres naturales, pero lo cierto es que los incendios, sequías, falta de agua, guerras, plagas y hambrunas que se viven en el mundo cada vez con más frecuencia, son solo consecuencias del lento pero implacable cambio climático.
Sabemos que suena apocalíptico, pero si no hacemos algo para detener este problema, nos encaminaremos sin duda a la siguiente extinción masiva.

Los científicos están observando que algunos de estos cambios ocurren más rápido de lo que esperaban. Por ejemplo, según el Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático, once de los doce años más calurosos desde que se tienen registros se produjeron entre 1995 y 2006.

Conocemos el culpable, y no es otro que el hombre y su actual modelo energético abanderado por la quema de combustibles fósiles, tal como señala la NASA. Se generan gases de efecto invernadero que calientan el planeta y esto desencadena en un cambio climático.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es cambio-climatico-1024x683.jpeg

¿Qué podemos hacer?

La solución no es otra que la implantación de un modelo energético más sostenible cómo es la utilización de energías renovables. Pero no solo eso, sino que también hacer cambios en nuestros hábitos de consumo y de gestión de residuos.

Desde Elementia Cosmetics queremos lanzar una serie de consejos de cómo actuar para luchar contra el cambio climático, que aunque creamos que nuestras acciones individuales no pueden cambiar mucho, la realidad es que cada gesto suma.

Consejos contra el cambio climático:

  • Reduce el consumo de energía en casa: apagar la luz cuando no la uses, no dejar en stand by los aparatos o electrodomésticos, utilizar bombillas de bajo consumo, etc. Puede ahorrar grandes cantidades de energía que podría ahorrar la emisión de muchas toneladas de CO2 a la atmósfera.
  • Reducir, Reutilizar y Reciclar productos: Reduce el consumo y hazlo de manera más eficiente. Reutiliza los productos todo lo que puedas, buscándoles una segunda utilidad, o consumiendo productos de segunda mano. Reciclar y reciclar de forma correcta no es lo mismo. Fíjate muy bien en el tipo de residuo y el lugar adecuado para depositarlo. Se pueden reducir muchos kg de CO2 al año si reciclamos. Además, es posible que no lo sepas, pero producir un producto nuevo, consume hasta diez veces más energía que producirlo a partir de un producto reciclado.
  • Reduce Emisiones: Evita utilizar el coche para trayectos cortos y apuesta por el transporte público. Se estima que el automóvil particular es el responsable del 10% de las emisiones de CO2 de la UE.
  • Plantar árboles: es algo que deberíamos de hacer todos nosotros, por lo menos una vez en la vida. Un árbol puede absorber hasta una tonelada de CO2 a lo largo de su vida.
  • Concienciar a otras personas: habla a otras personas sobre el problema del cambio climático para que contribuyan a reducir su consumo y ser más sostenibles.
  • Exige a los gobiernos cambios hacia un mundo más sostenible: la presión social es determinante para conseguir un cambio. Elige gobernantes que tomen medidas hacia un modelo energético más sostenible.
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es reciclaje-1024x683.jpeg

Conciencia con el cambio climático de Elementia Cosmetics

Desde Elementia Cosmetics sabemos lo importante que es, por ello cuidamos todo el proceso de producción de nuestro productos, desde la fabricación hasta que el producto llegar a tus manos.

Todos nuestros envases están fabricados con materiales 100% reciclables y evitamos utilizar cajas o envases innecesarios para no contaminar ni malgastar recursos naturales. En este sentido, menos es más.

Nuestro compromiso con la ecología va más allá. Queremos ser parte de la solución y no el problema, por ello, además de asegurarnos de que nuestros productos están fabricados con materiales reciclados y que evitamos utilizar envases que no necesitamos, nos comprometemos a donar el 1% de nuestros ingresos a proyectos que luchen contra el cambio climático.

cambio climático
cambio climático

Y tú ¿Cómo ayudas al medio ambiente?

Estamos seguros de que tú también contribuyes a detener el cambio climático. Por eso te proponemos a que compartas con nosotros tus pequeñas acciones.

Sube una foto en tu Instagram y utiliza estos hashtags #elementiaeco #planetfirst lo compartiremos en nuestras redes sociales.

Cuidados del cabello

Cuidados del cabello

Nuestro cabello está expuesto a muchos factores perjudiciales como la contaminación, el estrés o los cosméticos inadecuados. Evitarlos es uno de los factores principales para lograr que nuestro cabello esté fuerte y sano.

Para que el cabello esté siempre en las mejores condiciones, es importante seguir las siguientes 4 reglas:

  1. 1.    Evitar productos capilares agresivos que no respeten el manto hidrolipídico de la piel.

¿Qué es el manto hidrolipídico de la piel?

Es una barrera natural que se encuentra en la superficie de la piel, formada por una base acuosa (el sudor) y una base lipídica o grasa (el sebo), que actúa como barrera defensiva contra las agresiones externas, contribuyendo a mantener su hidratación.

El problema llega cuando esta barrera sufre agresiones que dañan su estructura y causan desequilibrios. Si la proporción de sebo es escasa, obtendremos un cabello seco. Por el contrario, si hay un exceso de sebo en la proporción, obtendremos un cabello graso. Es por eso que la salud de nuestro cabello depende en gran medida de la buena salud de este manto protector de nuestra piel.

¿Cómo mantenemos el manto hidrolipídico en condiciones normales?

Principalmente utilizando productos cosméticos que lo respeten, naturales y libres de químicos, sin sulfatos agresivos ni productos con alto contenido en alcohol. El uso frecuente de estas sustancias agresivas y unos hábitos de limpieza inadecuados dan lugar a la pérdida natural de lípidos en la piel, deshidratación, y por consiguiente, el resecamiento y endurecimiento de la piel.  Esto tiene como consecuencia el debilitamiento del cabello y el aumento de su caída.

Línea capilar de Elementia

  • Cepillar diariamente el cabello.

Uno de los mejores trucos que existen para tener un cabello sano es cepillarlo diariamente.

El cepillado activa la microcirculación sanguínea del cuero cabelludo, consiguiendo un pelo más fuerte. Los folículos pilosos reciben más nutrientes y por lo tanto el cabello crece con más fuerza. El uso del cepillo ayuda también a deshacerse de las células muertas, la caspa y otros residuos capilares.

Es importante cepillar dos veces al día. Podemos hacerlo por la mañana y antes de acostarnos. Recomendamos hacerlo antes del lavado y siempre con el cabello seco, porque  si lo hacemos mientras está mojado, es más susceptible de romperse.

También es importante hacerlo antes de la aplicación de algún serum capilar o de un tónico anti caída, pues al activar la circulación con el cepillado, los activos aplicados son más efectivos.

El cabello corto se cepilla empezando por la nuca desde abajo hacia arriba; es decir, desde la zona del cuello (occipital) ascendiendo hasta llegar a la parte frontal; y de la zona lateral de la cabeza por encima de las orejas (temporal) hacia la zonas superiores frontal y parietal.  De esta forma dirigimos la sangre hacia esa zona, mejorando la circulación y la salud del bulbo piloso.

En cabellos largos es importante empezar a cepillarlos por las puntas, sin tirones bruscos y sujetando el mechón desde la raíz. Después, de medios a puntas y terminar cepillando el cuero cabelludo. Cuando cepillemos la raíz (una vez desenredado el cabello), tenemos que hacerlo empezando por la nuca e intentar realizar movimientos ascendentes. De esta forma, fortalecemos el pelo y estimulamos su crecimiento.

Invertir en un buen cepillo marca la diferencia. Deben evitarse cepillos metálicos o de plástico, ya que suelen provocar electricidad estática. Una buena opción es un cepillo neumático, tipo paleta, con cerdas largas y terminadas en puntas redondeadas que nos ayuden a masajear el cuero cabelludo.

  • Correcto lavado y secado del cabello.

Cuando hablamos de un correcto lavado del cabello nos referimos a 3 aspectos fundamentales: la frecuencia de lavado, el champú que utilizamos y la temperatura del agua.

Frecuencia de lavado del cabello

La Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV) no nos propone una frecuencia de lavado,  pero nos da una norma: cuando esté sucio.

La limpieza del cuero cabelludo es un hábito recomendable para mantener la elasticidad, brillo y buen crecimiento del cabello.

La falta de lavado incrementa disfunciones como la caspa, grasa, picor, etc. Pero un exceso de lavado puede ser también perjudicial, ya que produce sequedad, descamación, deshidratación y pérdida de nutrientes. Es importante encontrar un equilibrio en el que nos sintamos cómodos. Dependiendo de la actividad de la persona, o de los ambientes a los que este se exponga, se deberá realizar el lavado más a menudo.

El champú adecuado.

Otro aspecto fundamental en el lavado del cabello es el tipo de champú que utilizamos. El champú elimina la suciedad diaria que cae en nuestro cabello, pero también la grasa producida por las glándulas sebáceas y las células muertas. Eliminar estos factores evita el desarrollo de microorganismos perjudiciales.

 No todos los champús son beneficiosos para cada persona y debemos elegir el más adecuado según el tipo de cabello que tengamos: graso, seco, frágil, etc. Pero todos tienen que tener algo en común y es que deben de ser suaves y respetar tanto el cabello como el cuero cabelludo.

Debemos escoger champús sin siliconas, derivados del petróleo, parabenos, sulfatos agresivos ni colorantes artificiales. Lo ideal es que se compongan de ingredientes naturales y detergentes suaves que cuiden el cabello sin elminar el valioso manto hidrolipídico durante el lavado.  Champús como el Scalp Stimulatin  de Elementia son una apuesta segura en cuidado del cabello.

Temperatura del agua.

Otro factor importante para el correcto lavado del cabello es la temperatura del agua, que puede ser determinante para la salud capilar. Una temperatura inadecuada podría anular los efectos positivos de los productos que se utilizan.

El agua caliente deja el pelo más quebradizo y produce un efecto barrido en los aceites naturales del pelo, deshidratación y sequedad. Sin embargo, cuando el pelo sufre tendencia a ser graso, el agua caliente contribuye a limpiar el cuero cabelludo; aunque a la larga los beneficios podrían perderse por el efecto rebote.

El agua fría aporta brillo, evita el encrespamiento y la deshidratación. Además, produce un aumento en la circulación de los capilares del cuero cabelludo, lo que supone un aumento de oxigenación y de nutrientes para el cabello. Pero el agua fría también ocasiona que el pelo pierda volumen y movilidad en los cabellos finos.

Lo aconsejable es utilizar agua a una temperatura media, en torno a los 20ºC, para el lavado; y enjuagar al final con agua fría.

  • Secado del Cabello. Evitar la humedad en el cuero cabelludo.

Una regla muy importante que debemos seguir es el secar siempre el cabello después del lavado.

Aunque podría parecer que dejar secar el cabello al aire es menos agresivo que utilizar un secador, la realidad es que dejar secar el cabello con éste es más saludable, especialmente si lo hacemos a baja temperatura.

La clave reside en la humedad en el cabello. Secar el pelo al aire lleva mucho más tiempo y la cutícula sufre, debilitándose al estar expuesta demasiado tiempo al agua. El complejo de la membrana celular del cabello, o lo que es lo mismo, la sustancia que da cohesión, fuerza, y elasticidad a nuestro cabello, se daña. Las capas de la cutícula se separan y provocan que el pelo se vuelva más frágil y quebradizo. Un exceso de humedad puede hacer también que se inflame el cuero cabelludo, provocando picazón.

Al utilizar el secador, eliminamos la humedad de manera mucho más rápida y evitamos dañar la cutícula. Aunque es cierto que el secador a temperaturas muy altas provoca que se formen burbujas dentro del pelo y este se quiebre; si lo secamos a temperaturas bajas, nuestro cabello no sufrirá.

  • Alimentación.

Una alimentación adecuada es importante para evitar problemas de caída de cabello, favorecer un correcto crecimiento y aportar todos los nutrientes necesarios para que la estructura de la fibra capilar crezca de forma saludable, consiguiendo así un cabello brillante y fuerte.

Es importante tener en cuenta una serie de acciones clave relacionadas con la alimentación, para que nuestro cabello reciba todos los nutrientes y esté lo más sano posible. Estas son la incorporación a la dieta de alimentos ricos en proteínas, aminoácidos como la arginina, cistina y metionina, oligoelementos como el magnesio, cobre, hierro y zinc; y vitaminas como la B12, C, B5, B6, D, A y E, que son esenciales para la correcta nutrición del cabello. También es esencial beber mucha agua y evitar ciertos alimentos que perjudican el buen estado capilar.

Veamos con más detalle qué alimentos contienen estas sustancias beneficiosas para nuestro cabello:

Los huevos son un alimento rico en proteínas y vitamina B12 que resulta muy beneficioso, ya  que ayuda a oxigenar los folículos pilosos, además de aportar brillo y volumen al cabello.

Frutas ricas en vitamina C. Esta vitamina promueve el crecimiento del cabello y ayuda a la producción de colágeno, muy necesario para mantener un cabello sano. En general todas las frutas nos aportan vitaminas y minerales necesarios para el cabello.

Verduras. Principalmente las de hoja verde como la espinaca, las acelgas, el brócoli, la lechuga o los canónigos. Aportan vitaminas A Y C, hierro y calcio. El principal beneficio para nuestro cabello es que mejoran la oxigenación del cuero cabelludo y estimulan la síntesis de las sustancias que aportan hidratación al cabello.

Zanahorias. Ricas en antioxidantes, minerales, vitamina E, vitamina C, potasio y beta caroteno; que es un elemento primordial para el cuidado de la piel y el cuero cabelludo.

Alimentos ricos en omega 3, como el salmón, las nueces o el atún; que hidratan el cuero cabelludo, fomentando la producción de aceites y nutriendo los folículos pilosos.

Legumbres, como lentejas, garbanzos o judías. Aportan proteínas, zinc, biotina y hierro; que favorecen la hidratación del folículo y ayudan a fortalecer el cabello evitando que se vuelva frágil y quebradizo.

Frutos secos, como nueces, avellanas, y almendras principalmente; porque tienen grandes cantidades de zinc, selenio y vitamina B. Tienen también una gran concentración de biotina, que es una de las vitaminas que más contribuye al mantenimiento de la salud del cabello.

Cereales integrales, que contienen vitaminas B12, B5, hierro y zinc; elementos ideales para estimular el crecimiento de nuestro cabello y evitar su caída.

Agua. Beber mucha agua es esencial para mantener nuestro cuerpo y cabello hidratados y saludables. La falta de hidratación es la causa más habitual de una melena quebradiza, áspera y sin brillo.

Sabemos ahora qué alimentos debemos incorporar a nuestra dieta para disfrutar de una buena salud capilar, pero ¿qué alimentos perjudican la salud del cabello?

Un pelo dañado o con excesiva caída puede tener su origen en algunos alimentos que le perjudican. Estos son los principales a evitar:

Azúcar: afecta al cabello impidiéndole la llegada los nutrientes. El azúcar minimiza la presencia en sangre las vitamina E y B, muy necesarias para el correcto crecimiento del cabello. El cuerpo precisa de ambas vitaminas para poder digerir el azúcar, por lo que su consumo excesivo provoca la disminución en el organismo estas vitaminas, impidiendo que el cabello reciba las suficientes.

Alimentos ricos en grasas: limitan directamente el riego sanguíneo que llega a nuestro cabello, disminuyendo el aporte de los nutrientes que precisa.

Alcohol: abusar de bebidas alcohólicas hace que disminuyan los niveles de zinc en el cuerpo y  deshidrata el cuero cabelludo.

Refrescos: Como ya vimos, el azúcar es uno de los elementos de la dieta más perjudiciales para la salud del cabello. Pero los refrescos “light” no son más convenientes, ya que los edulcorantes artificiales como el aspartame, disminuyen el grosor del cabello y favorecen su caída.