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La persona promedio pierde al día entre 70 y 100 cabellos. Esta caída es completamente normal, y se corresponde con el ciclo natural de renovación del cabello. El problema comienza cuando empezamos a perder más de 100 cabellos al día, pudiendo decir entonces que sufrimos de alopecia.

Antes de hablar sobre la alopecia y los distintos tipos que existen, hablemos del ciclo normal del cabello.

Cada cabello nace de un folículo piloso y se alimenta mediante los vasos sanguíneos conectados a los folículos, los cuales le aportan los nutrientes que necesitan para crecer. Los folículos se encuentran en diferentes ciclos, lo que implica que cada cabello puede estar en una fase distinta: unos crecen y otros se caen. Es decir, no todos los folículos están en fase de crecimiento al mismo tiempo.

Cada cabello tienen un ciclo biológico con tres fases que va desde los primeros años de crecimiento hasta su caída y son la fase anágena, fase catágena y fase telógena.

Fase anágena.

Fase anágena o de crecimiento, es la etapa en la que crece el cabello desde el folículo piloso. Esta fase puede durar de 3 a 7 años, dependiendo de la persona y de la zona de crecimiento del cabello. Por ejemplo, las cejas o pestañas tienen una fase mucho más corta que el cabello del cuero cabelludo, por eso su pelo es más corto.

En condiciones normales, aproximadamente el 90% de los folículos se encuentran en fase anágena.

Fase catágena.

La fase catágena o de transición, comienza después de la fase anágena. En esta fase el cabello deja de crecer al interrumpirse el aporte de nutrientes. Se detiene la multiplicación matricial tanto del tallo como del pigmento. Es una fase muy breve que suele durar unas 3 semanas.

Fase telógena

La fase telógena o de descanso suele durar unos 3 meses, pero es muy variable en función de tracciones externas (cepillado, lavado del cabello, etc.)

Es el periodo en el que el folículo se prepara para comenzar una nueva fase de crecimiento. Durante el periodo que dura esta última fase, el cabello está unido a un folículo sin actividad hasta que finalmente el cabello se cae y da lugar al comienzo de una nueva fase de crecimiento.

Después de un ciclo de vida de entre 3 y 7 años, los cabellos se sustituyen por otros nuevos. Cada folículo piloso produce un nuevo cabello en fase de crecimiento, con un total de 25 a 30 ciclos durante nuestra vida. Con el paso de los años la fase anágena puede volverse más corta o verse interrumpida. De ahí la importancia de una buena alimentación y unos hábitos saludables de cuidado capilar.

Alopecia

En el cuero cabelludo la proporción de pelo en fase anágena/telógena es de 9/1; considerando que el número de folículos en el cuero cabelludo es de unos 100.000 y que el promedio de días de fase anágena es 1.000 y telógena 100, el número de cabellos que fisiológicamente puede perder diariamente un adulto es de aproximadamente un centenar o ligeramente inferior.

La alopecia es un proceso fisiológico en el que se experimenta una excesiva pérdida de cabello; es decir, una pérdida de cabello por encima del centenar de cabellos al día.

Afecta a muchos varones a partir de los 24-40 años y a algunas mujeres a partir de los 35-50 años. Existe un factor genético y además, está directamente relacionada con las hormonas sexuales masculinas. Los cabellos se van volviendo cada vez más finos y cortos. Se acorta la fase anágena y aumenta, por tanto, el número de cabellos con fase telógena.

La alopecia puede afectar al cuero cabelludo o a otras zonas del cuerpo, como barba, pestañas o cejas.

Veamos los distintos tipos de alopecia:

Androgenética

Es la causa más común de pérdida de cabello. Causa el 95% de la pérdida de pelo en hombres, y puede afectar al 80% de los hombres al llegar a los 50 años.

Se produce por un trastorno genético en algunos folículos pilosos. La hormona testosterona se convierte por acción de la encima 5-alfa reductasa en dihidrotestosterona (DHT), un metabolito atrofia y reduce el tamaño de los folículos afectados por el trastorno genético. El cabello se hace cada vez más fino, hasta que desaparece.

Aunque las mujeres tienen niveles de testosterona más bajos que los hombres, este tipo de alopecia también puede afectarles.

Los productos de cuidado capilar de Elementia como el Scalp Stimulating Shampoo y el Scalp Stimulatin Spray, están diseñados para ayudar a disminuir los efectos de la alopecia androgenética, al estar formulados con bloqueadores naturales de DHT.

Areata

Se caracteriza por la aparición de pequeñas calvas circulares en cualquier parte del cuerpo, aunque lo más común es que aparezcan en el cuero cabelludo, las cejas o la barba. Estudios recientes apuntan a que la causa de este tipo de alopecia es de origen autoinmune. El cuerpo  fabrica anticuerpos que provocan que los folículos de la zona afectada pasen a la fase telógena, se caiga el cabello; y a continuación, provoca una suspensión de actividad que impide el inicio de la fase anágena (crecimiento del cabello) en el folículo.

Este tipo de alopecia no es irreversible, ya que los folículos no están dañados y el cabello puede volver a crecer.

Alopecia universal

Es una variante de la alopecia areata que ataca a la práctica totalidad del cuerpo. Causa la pérdida total del cabello y se produce, al igual que la alopecia areata, por una enfermedad autoinmune.

Alopecia difusa.

Es una pérdida progresiva y generalizada del cabello que no llega a producir calvicie total. Se desarrolla principalmente por causas endocrinas, medicamentos o por una mala alimentación.

Si el cabello no tiene los nutrientes necesarios para su desarrollo, se vuelve fino y quebradizo. La alopecia difusa se puede tratar, principalmente siguiendo una dieta equilibrada para que el cabello obtenga todos los nutrientes y vuelva a crecer sano y fuerte.

Alopecia cicatricial.

Este tipo de alopecia se produce porque los folículos pilosos han sido dañados o no están bien desarrollados. La pérdida de cabello resulta irreversible.

Puede surgir por enfermedades y trastornos como tuberculosis, linfomas, sífilis, etc. o por traumatismos como quemaduras o cirugías. El tratamiento más adecuado para este tipo de alopecia es el microinjerto capilar.

Independientemente del tipo de alopecia que tengamos, siempre recomendamos acudir a un especialista para el correcto diagnóstico y tratamiento del problema capilar.